Pues eso señores, que hace tres días que me presenté al teórico de conducir, y bien aprobadito que está, ¡y a la primera! Tenía unas ganas locas de quitármelo de encima. Llevaba un mes fija en la autoescuela, yendo mañana y tarde, asistiendo a mil clases teóricas, haciendo millones de tests, leyéndome el libro cuarenta veces... Pero al final ha servido para algo. Adiós teórico, fue un placer.
Definitivamente ha merecido la pena esas horas que he pasado en la autoescuela y tanta dedicación, pues en un mes tan sólo me lo he podido quitar de encima, no como otras personas que, por vagas, no mueven un dedo para aprobarlo.
He cogido tres días el coche de mi madre con mi padre como profe, y la verdad es que puedo decir que me gusta mucho el contacto con el coche y, por supuesto, tenerlo a él para orientarme un poco. Sin duda, no hay mejor profesor que él. Y he de decir que, para las tres clases que llevo con él, no se me da nada mal. Aún así, este martes (pasado mañana) comenzaré las prácticas con la autoescuela y tengo unas ganas enormes. Al fin voy a poder dedicar mi tiempo a lo que quiero, que son las prácticas. Después de tanto machaqueo con el teórico, le acabé cogiendo manía...
Y por cierto, llevo ya una semana en la universidad y la verdad es que me gusta bastante el ambiente. He conocido a un montón de gente que me cae genial, los profesores son de mi agrado y las facultades molan mucho. La verdad es que he empezado con muy buen pie. Espero seguir así y que no se me tuerza este recorrido por el apasionante mundo de la Biología.
Pues eso, chicos. Dentro de poco habrá una loca suelta al volante. ¡A cuidarse y abrigarse! Que estos días al fin parece estar refescando un poco.

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